Glosario de materiales y procedimientos en la fabricación artesanal de papel

Este glosario recoge los términos técnicos y nombres de oficio del molino de papel artesanal, organizados siguiendo el orden del proceso: de la fibra cruda a la hoja acabada. Cubre la tradición hispana, la europea occidental y la oriental, junto con el vocabulario contemporáneo de fibras no convencionales, defectos, marcas y unidades comerciales. Es el recurso de referencia de todas las cápsulas de la serie.

Referencia de consulta para las cápsulas de la serie. Los términos se organizan siguiendo el orden del proceso: de la fibra cruda a la hoja acabada.

Los materiales de partida determinan todo el proceso posterior. No son intercambiables: cada fibra exige protocolos de preparación, herramientas de batido y técnicas de formación específicos. Este glosario recoge los términos en el orden en que aparecen en el proceso, desde la recogida de la materia prima hasta el empaquetado del papel acabado.

1. Oficios del molino

Trapeador
Trabajador encargado de recoger y acarrear los trapos viejos de lino y algodón que constituyen la materia prima del papel occidental. Su labor es el primer eslabón de la cadena: sin trapo no hay pasta.
Clasificador — también: cortadora
Operario que selecciona y separa los trapos por calidad, color y composición. Las cortadoras partían los trapos con guadañas y eliminaban todo lo que no era fibra: botones, puntillas y bordados. Este trabajo lo realizaban habitualmente las mujeres del molino.
Enriador
Responsable del pudridero: la fermentación húmeda de los trapos que degrada las sustancias no celulósicas y libera la fibra pura. El criterio de punto era sensorial: la masa debía quemar al meter la mano. Es uno de los oficios de mayor conocimiento tácito acumulado del molino.
Cocedor
Operario encargado de la cocción alcalina de los trapos en cal o lejía de cenizas. Elimina los restos de grasas, tintes y sustancias orgánicas que el enriado no ha disuelto, completando la preparación de la fibra antes del batido.
Blanqueador
Trabaja en la etapa de blanqueo de la pasta, históricamente exponiéndola al sol y al aire en prados húmedos antes de que se generalizara el uso de cloro a partir del siglo XVIII. La blancura del papel era un indicador de calidad directamente visible para el comprador.
Batanero
Supervisa y opera la pila de pilones o la pila holandesa. Controla el tipo de mazo para cada etapa, la duración del batido y el ajuste del rodillo, y evalúa la textura y consistencia de la pulpa. Es el oficio de mayor conocimiento tácito acumulado del molino.
Laurente — también: formador, tinero, vatman
Trabajador principal en la fase de formación. Con las dos manos introduce el molde —la forma o bruma— en la tina de pasta diluida, lo llena, lo extrae y ejecuta el vaivén para distribuir las fibras mientras el agua escurre. El término inglés vatman y el latino laurente son equivalentes; formador y tinero son denominaciones descriptivas de la misma función.
Ponedor
Operario que trabaja en pareja con el laurente. Recibe el molde con la hoja recién formada y lo vuelca —la puesta— sobre la bayeta o sayal de lana, de modo que la hoja queda depositada y el molde vuelve libre al laurente.
Levador — también: sacador
Una vez prensada la posta, separa a mano, hoja por hoja, el papel ya formado de las bayetas intercaladas, apilando las hojas en la posta blanca. Trabaja sobre el banco de levar. Exige tacto: una hoja mal despegada puede rasgarse de forma irreversible.
Tendedora
Operaria encargada de colgar las hojas de la posta blanca en las cuerdas de cáñamo del mirador con ayuda del espito. Trabaja en pareja con otra operaria sentada que le prepara los pliegos.
Prensador
Maneja la prensa de tornillo o la prensa hidráulica. En el molino tradicional el prensado requería cuatro hombres haciendo girar el torno, y se repetía 18 veces en una jornada de 4.500 hojas.
Encolador
Acondiciona el papel seco sumergiéndolo en el mojador con gelatina de piel animal y alumbre de roca para cerrar su porosidad y dotarlo de escritura —la capacidad de recibir tinta sin que sangre—. Prepara paquetes de 25 hojas que introduce en forma de abanico y lleva después a la prensa de encolar.
Satinador
Trabaja en la fase de acabado, golpeando el papel ya seco con la maza satinadora mientras mueve el montón de hojas entre los golpes para obtener una superficie más lisa y brillante. El proceso también se denomina bruñido.
Cortador
Corta las hojas al formato comercial establecido. La precisión del corte y la regularidad del formato son requisitos del mercado: el papel se vendía por formatos normalizados cuya variación era un defecto comercial.
Contador
Responsable del control de calidad final: selecciona las hojas, extrae impurezas de la superficie, descarta las defectuosas y las empaqueta en las unidades comerciales —mano, resma y bala—. Lleva también el control de la producción diaria del molino.

2. Materias primas y fibras

Trapo
Materia prima fundamental del papel occidental hasta el siglo XIX. Se usaban trapos viejos de lino y algodón, pero también velas de barcos, cuerdas, suelas de alpargatas, redes de pescar y sacos. La calidad del trapo determinaba directamente la calidad del papel producido.
LinoLinum usitatissimum
Fibra de tallo con celulosa del 70-82% y lignina del 2-5%. Es la fibra con mayor pureza química de la serie, la más exigente en batido y la de mayor longevidad. Produce papeles de altísima estabilidad dimensional, adecuados para grabado, restauración y archivo. Los noiles de lino —fibras cortas descartadas por la industria textil— representan una fuente de materia prima en modelo de economía circular.
Algodón
Fibra vegetal de pelo corto de la cápsula del algodonero. Produce papeles más opacos y suaves que el lino. Tolera bien el batido intenso en pila holandesa. Es la fibra más usada en la papelería artesanal contemporánea occidental.
Linters de algodón — también: borra de algodón
Fibras cortas que quedan adheridas a la semilla del algodón tras el desmotado. Son casi celulosa pura, con muy baja lignina, lo que las hace químicamente estables y aptas para papeles de alta calidad y larga duración. Son la materia prima más común en la papelería artesanal contemporánea de tradición occidental.
CáñamoCannabis sativa
Fibra de líber con celulosa del 70-77%, lignina del 3-10% y la resistencia al plegado más alta de la serie. Requiere enriado y decorticación antes del batido. Tiene efecto memoria: si el batido es insuficiente, la fibra tiende a recuperar su forma y el papel pierde estabilidad dimensional. Su cañamiza —el núcleo leñoso— puede aprovecharse para papel industrial o biomasa.
Noiles de lino
Fibras cortas de lino descartadas por la industria textil durante el peinado. Representan una fuente de materia prima accesible para el papelero artesanal: lo que el textil descarta como subproducto, la papelería lo convierte en soporte de archivo. Son un ejemplo de modelo de economía circular aplicado a la papelería.
Kozomorera de papel, Broussonetia papyrifera
Fibra de líber emblemática del papel washi japonés. Sus filamentos son extraordinariamente largos y flexibles, requieren preparación artesanal cuidadosa y no toleran el batido mecánico agresivo en pila holandesa.
GampiWikstroemia canescens
Fibra de líber japonesa de gran finura y brillo natural. Produce papeles de superficie muy lisa y cierta translucidez. Difícil de cultivar fuera de su hábitat natural, lo que la hace escasa y costosa.
MitsumataEdgeworthia chrysantha
Fibra de líber japonesa de tacto suave y absorción elevada. Se usa habitualmente en combinación con kozo para modular las propiedades del papel resultante.
Bambú
Fibra vegetal de uso histórico en China. Sus cañas proporcionan celulosa abundante con filamentos más cortos y rígidos que las fibras de líber. Produce papeles más ásperos y menos flexibles que el kozo.
Abacá — también: cáñamo de Manila, Musa textilis
Fibra de las vainas foliares de una especie de banano originaria de Filipinas. Filamentos de 3 a 12 mm, celulosa del ~60%, lignina del 4-6% y hemicelulosa del ~19%. Tolera bien la pila holandesa. Fibra de referencia para papel de restauración, caligrafía, papeles escultóricos y papel moneda. En España la suministra CELESA en Tortosa.
SisalAgave sisalana
Fibra de hoja con celulosa del 65-72% y un lumen especialmente ancho que facilita la absorción de líquidos y el colapso de la fibra durante el secado. Más rígida que el abacá o el lino. Tiene memoria de torsión cuando viene de cordel. Produce un sonido metálico característico —el carteo— en batido largo. Crece en tierras áridas sin competir con la producción alimentaria.
YuteCorchorus sp.
Fibra de tallo con celulosa del 58-63% y lignina del 12-15%. Requiere reserva alcalina para ser estable a largo plazo: sin ella puede ser resistente hoy y frágil en veinte años. Su color dorado y su textura orgánica lo hacen valioso como soporte artístico de carácter. Ciclo de cultivo anual con mínimo uso de pesticidas.
Líber
Capa interna de la corteza de ciertos árboles y arbustos. Las fibras de líber —kozo, gampi, mitsumata, cáñamo, lino— son largas, flexibles y resistentes, y son la materia prima característica de la tradición oriental y de los papeles artísticos de mayor calidad.
Hemicelulosa
Polisacárido de la pared celular. En el abacá representa ~19% de la composición. Durante el batido absorbe agua, hincha la pared celular y genera las microvellosidades responsables de la cohesión de la hoja. Explica tanto la gelatinización en batidos prolongados como la adhesión invisible en leaf casting.
Carnazas
Recortes y restos de piel de cabras, ovejas y terneras provenientes de curtiderías, empleados para obtener la gelatina del encolado. Se hervían con agua y alumbre de roca. Son la materia prima histórica del mojador.
Media pasta — también: half stuff
Pasta de fibra vegetal parcialmente procesada que se comercializa en planchas deshidratadas. El papelero la rehidrata y la bate antes de usar. Formato habitual en que llega el abacá a los talleres artesanales europeos.

3. Herramientas y espacios del molino

Torno expulsor
Máquina giratoria de malla que elimina el polvo y las impurezas de los trapos clasificados antes del pudridero. La velocidad de giro debe ser uniforme y no excesiva: si los trapos se apelmazan en la malla, la suciedad no puede salir.
Árbol de levas
Eje principal del molino, accionado por la rueda hidráulica, en el que están montadas las levas. Al girar, las levas levantan las teleras y estas golpean los mazos. Es el componente que transforma la rotación continua de la rueda de agua en golpeo rítmico sobre la pasta.
Telera
Brazo articulado que actúa como palanca entre la leva y el mazo. Cuando la leva empuja su extremo hacia arriba, el otro extremo —donde está el mazo— sube; cuando la leva lo suelta, el mazo cae por su propio peso.
Leva
Pieza de perfil excéntrico montada en el árbol de levas. Al girar, levanta la telera y la suelta rítmicamente, produciendo el golpeo continuo de la pasta. Por extensión, también denomina el gesto de alzar la hoja del fieltro: hacer la leva.
Mazas desfibradoras
Primera herramienta de la secuencia de batido. Llevan 25 clavos de corte vivo que trinchen los trapos en trozos pequeños separando el tejido en fibras individuales. Son los mazos más agresivos del proceso.
Mazas de afinar
Segunda herramienta de la secuencia de batido. Provistas de clavos planos, trituran y trabajan la fibra con fuertes golpes hasta convertirla en pasta.
Mazas refinadoras
Tercera y última herramienta de la secuencia de batido. Sin clavos en sus extremos, producen la hidratación y homogeneización final de la pasta. Su función es la fibrilación y la uniformidad, no el corte. Las tres etapas juntas pueden durar entre 25 y 30 horas de golpeo continuo.
Forma — también: bruma, molde
Marco rectangular de madera con una tela metálica fina que sirve para capturar la fibra de la tina y dar forma a la hoja. La malla puede ser verjurada —con corondeles y puntizones— o avitelada —tejida uniformemente—. El diseño de la malla es la firma del molino.
Bastidor — también: deckle
Marco superior amovible sin malla que se coloca ajustadamente sobre el molde durante la inmersión. Contiene la pulpa líquida y define con exactitud las dimensiones de la hoja. En el espacio entre el molde y el bastidor se asienta la pulpa que forma la barba del papel.
Sugeta
Molde japonés con malla flexible y móvil. La malla puede separarse del marco después de formar la hoja, liberando el molde para la siguiente formación sin esperar. Imprescindible para la técnica del nagashizuki.
Malla verjurada — también: laid screen
Malla del molde formada por corondeles gruesos y puntizones finos cruzados en perpendicular. Su impronta en el papel es el patrón de líneas paralelas visible a contraluz característico del papel verjurado.
Malla avitelada — también: wove screen
Malla del molde tejida uniformemente, sin diferenciación entre corondeles y puntizones. Produce papel de superficie lisa. Fue desarrollada en Europa para responder a las exigencias de la imprenta de tipos móviles.
Malla sintética
Malla fabricada con poliéster, nailon o polipropileno. Resistente a la corrosión y al moho, fácil de limpiar y de menor coste que las mallas metálicas. Opción habitual en talleres contemporáneos de iniciación.
Paleta agujereada
Remo perforado usado para revolver la mezcla de pasta y agua en la tina. La pasta, más densa, tiende a depositarse en el fondo; la paleta la redistribuye para mantener la concentración homogénea antes de cada formación.
Bayeta — también: sayal, fieltro
Paño de lana sin tejer sobre el que se deposita la hoja recién formada durante la puesta. Bayeta y sayal son los nombres propios de la tradición hispana; fieltro es el término de la bibliografía técnica internacional.
Marco postizo
Marco adicional que se coloca sobre el marco principal de la forma para aumentar la altura del molde y retener más pasta, produciendo hojas de mayor gramaje sin necesidad de cambiar la forma entera.
Prensa de tornillo
Prensa accionada mediante un husillo que ejerce presión lenta y progresiva sobre la posta. En el molino tradicional requería cuatro hombres haciendo girar el torno. Similar en principio a las prensas de manzana o de uva.
Prensa hidráulica
Prensa accionada por presión de fluido. Permite un control más preciso y uniforme de la fuerza aplicada sobre la posta y reduce el esfuerzo humano respecto a la prensa de tornillo.
Prensa de encolar
Prensa específica para el proceso de encolado. Tras la inmersión en el mojador, los paquetes de 25 hojas se prensan aquí para eliminar el exceso de gelatina antes del secado final.
Mojador
Recipiente de cobre en el que se vierte la gelatina filtrada para el encolado. La temperatura del baño —entre 40 y 50 °C según las fuentes históricas hispanas— es la variable crítica del proceso. Una pieza de plomo mantiene los paquetes de papel sumergidos en la cola.
Espito
Herramienta de punta usada por la tendedora para insertar cada pliego húmedo en la cuerda de cáñamo del mirador sin doblarlo ni dañarlo. Es el utensilio característico de la fase de secado.
Maza satinadora
Mazo accionado hidráulicamente que golpea el papel ya seco para alisar y compactar su superficie en la fase de bruñido. El satinador mueve el montón de hojas entre los golpes para conseguir un afinado uniforme.
Banco de levar
Superficie de trabajo sobre la que el levador separa hoja por hoja el papel ya formado de las bayetas intercaladas, apilando las hojas en la posta blanca.
Tina
Depósito de piedra cuadrangular que es el centro de la producción del molino. Se llena con la mezcla de agua y pasta diluida en la concentración adecuada para el gramaje deseado. Es el espacio donde el laurente forma cada hoja.
Mirador — también: secador
Espacio situado en las plantas superiores del molino, abierto al exterior con ventanas pequeñas regulables para controlar la corriente de aire. Es donde la tendedora cuelga las hojas de la posta blanca para su secado.
Pudridero — también: pilón, pila de fermentación
Recipiente o fosa en la que los trapos clasificados y limpios se depositan con agua y se dejan fermentar hasta que la masa quema al meter la mano. El criterio de punto era sensorial: no había termómetro, solo el cuerpo del enriador.

4. Proceso de fabricación

Enriado
Proceso de fermentación húmeda de los trapos. Equivale al proceso que tiene lugar en el pudridero. El término enriado es más común en la bibliografía técnica moderna; pudridero y pilón son los nombres propios del espacio y el recipiente en la tradición hispana.
Cocción alcalina — también: digestión alcalina
Tratamiento de las fibras en cal, lejía de cenizas, sosa cáustica o carbonato sódico que elimina lignina, pectinas y sustancias orgánicas que dificultan el batido. La intensidad del tratamiento varía según la fibra: el kozo requiere una cocción suave; los trapos de lino admiten tratamientos más agresivos.
Decorticación
Separación física de las fibras útiles del tallo de la planta, previa a la cocción. Se aplica especialmente al cáñamo y otras fibras de tallo. En el kozo, la fase equivalente es el raspado manual de la corteza exterior.
Batido
Proceso por el que las fibras se reducen a pasta mediante golpeo o fricción mecánica. Su objetivo es inducir hidratación —que las fibras absorban agua y se hinchen— y fibrilación —que la superficie de la celulosa se deshilache formando microvellosidades—. El proceso completo en tres etapas de mazos dura entre 25 y 30 horas.
Hidratación
Absorción de agua por las fibras de celulosa durante el batido. Las fibras se hinchan y se vuelven más flexibles, lo que facilita su entrelazamiento en la tina y la formación de enlaces durante el secado.
Fibrilación
Deshilachado parcial de la superficie de las fibras de celulosa durante el batido, que genera microfibrillas. Multiplica el área de contacto entre fibras y es la base de los enlaces de hidrógeno que confieren al papel su resistencia. Sin fibrilación suficiente, el papel es débil aunque la fibra sea buena.
Gelatinización
Estado de la pulpa alcanzado tras un batido prolongado —cuatro horas o más en la pila holandesa—. La suspensión adquiere una consistencia cremosa que indica fibrilación máxima. Es el estado requerido para leaf casting y para papeles escultóricos de alta contracción.
Consistencia
En terminología papelera, la relación fibra-agua en la tina de formación. Debe ser muy baja —generalmente un 1% o menos— para permitir que las microfibrillas se entrelacen sin amontonarse. Una tina demasiado concentrada produce hojas irregulares con zonas de diferente densidad.
Sentido de la fibra
Dirección predominante en la que se orientan las fibras durante la formación. Un papel plegado a contrafibra es más propenso a romperse. Una encuadernación que ignora el sentido de la fibra sufrirá tensiones que deformarán el libro con el tiempo.
Hinchamiento
Absorción de agua por la celulosa durante el batido que prepara la fibra para la fibrilación. El papel pierde hasta el 90% de su resistencia cuando se moja por este mismo mecanismo. Debe gestionarse con cuidado en el secado para evitar tensiones internas que deformen la hoja.
Apresto
Tratamiento que se da a la pasta en la tina antes de la formación, añadiendo colas y almidones para comenzar a cerrar la porosidad de la fibra. Actúa sobre la pasta antes de que se forme la hoja, a diferencia del encolado que actúa sobre la hoja ya seca.
Reserva alcalina
Adición de carbonato de calcio (CaCO₃) —entre el 2% y el 3%— a la pasta durante la formación. Actúa como tampón alcalino que neutraliza los ácidos generados por la degradación de la lignina durante décadas de envejecimiento. Imprescindible para papeles de yute y otras fibras con lignina residual.
Neri
Mucílago vegetal viscoso extraído de la raíz del tororo-aoi (Abelmoschus manihot). Se añade al agua de la tina para ralentizar el drenaje y controlar la floculación en fibras largas. También indispensable en leaf casting para una distribución uniforme de la pulpa en las lagunas del documento.
Tororo-aoiAbelmoschus manihot
Planta de la familia de la malva cuya raíz produce el mucílago usado como neri en la papelería japonesa. Requiere cultivo o importación; no crece de forma espontánea en España.
Óxido de polietileno — también: PEO
Alternativa sintética al neri. Se vende en polvo y se disuelve en el agua de la tina. Produce resultados equivalentes al tororo-aoi. Opción más extendida en talleres occidentales contemporáneos.
Nagashizuki
Técnica japonesa de formación de la hoja para fibras largas. El laurente sumerge el molde varias veces de forma superficial con movimientos rítmicos que entrelazan las fibras y expulsan impurezas gradualmente. Requiere sugeta y neri o PEO.
Vatman's shake — también: vaivén del tinero, golpe de mano
Técnica occidental de formación. Vaivén rápido en cuatro direcciones que el laurente ejecuta con el molde mientras el agua drena, tras una sola inmersión profunda. Distribuye las fibras cortas de trapo y favorece su desagüe. Equivalente occidental del nagashizuki, técnicamente distinto porque responde a una fibra distinta.
Puesta — también: couchado
Operación por la que el ponedor vuelca el molde sobre la bayeta para transferir la hoja recién formada. Couchado es el término de la bibliografía técnica internacional, de origen francés; puesta es la denominación propia de la tradición hispana del oficio.
Posta
Conjunto de 261 hojas recién formadas, intercaladas con bayetas, que se prensan conjuntamente. Es la unidad básica de producción del molino: el trabajo coordinado del laurente, el ponedor y el levador se mide en postas completadas por jornada.
Posta blanca
Montón de hojas ya separadas de las bayetas por el levador, limpias y listas para el secado. El nombre distingue este estado de la posta inicial —que incluye las bayetas intercaladas— y del papel ya encolado y acabado.
Alumbre de roca
Sal mineral (sulfato doble de aluminio y potasio) que se añade al baño de gelatina durante el encolado. Actúa como mordiente y estabilizador: endurece ligeramente la gelatina y mejora su adhesión a la fibra del papel.
Encolado con gelatina animal
Método de encolado introducido en Fabriano (Italia) en el siglo XIII. La hoja seca se sumerge en una solución de gelatina obtenida de pieles y huesos animales. Impermeabiliza la superficie y aumenta la resistencia mecánica, haciendo posible la escritura con plumas de ave y tintas ferrogálicas sin que la tinta se expanda o rasgue el papel.
Encolado con almidón
Tratamiento de la superficie del papel con almidón de arroz, trigo o sorgo. Fue el método pionero del mundo islámico y de la tradición oriental. Más suave que la gelatina animal, da al papel cierta resistencia superficial sin endurecerlo en exceso.
Escritura
En terminología papelera, capacidad del papel de recibir tinta de forma controlada sin que sangre o penetre hasta el reverso. Se consigue mediante el apresto en tina y el encolado posterior. Sin escritura, el papel se comporta como papel secante.
Gramaje
Peso del papel en gramos por metro cuadrado. En el molino artesanal dependía de la altura del marco de la forma, del uso de marcos postizos y del porcentaje de dilución de la pasta en la tina.
Bruñido — también: satinado
Proceso de acabado en el que el papel ya seco se golpea con la maza satinadora para alisar y compactar su superficie. Mejora la apariencia y la receptividad del papel a la impresión.
Acabado a tablero
Secado de la hoja húmeda adherida sobre una superficie muy lisa —cristal, mármol o tablero de madera pulida—. Produce un acabado especialmente liso y brillante en la cara de contacto. Habitual en la tradición oriental.
Acabado con fieltro — también: felt finish
Textura que el fieltro de lana transfiere a la hoja durante el couchado y el prensado. Según el tejido del fieltro, el papel adquiere una superficie aterciopelada y suave (fieltro liso), un sutil patrón de lino (fieltro de tejido cruzado) o un «diente» rugoso similar al vellum (fieltro áspero).
Secado con restricción — también: restraint drying
Método de secado en el que el papel húmedo se adhiere a una superficie rígida o se seca bajo presión para impedir la contracción natural de las fibras. Produce hojas planas y dimensionalmente estables.
Secado al aire — también: loft drying
Método de secado en el que la hoja se deja secar libremente sin restricción. Las fibras se contraen de forma diferencial generando cockling. Produce hojas con textura tridimensional que algunos papeleros buscan deliberadamente.
Leaf casting
Técnica de restauración de documentos históricos mediante depósito de pulpa de abacá sobre las lagunas del papel original. La reparación integrada resulta casi invisible a simple vista, de pH neutro y dimensionalmente estable. Requiere agua desionizada y neri o PEO para una distribución uniforme.
Proceso a la soda
Método de deslignificación de fibras no madereras mediante hidróxido de sodio (NaOH). Produce pulpas adecuadas para papeles artísticos y de archivo. Es el método preferido para el yute, el sisal y el cáñamo cuando se quiere preservar el color natural de la fibra.
TCF — también: libre de cloro, Totally Chlorine Free
Denominación de los procesos de blanqueo que no utilizan cloro ni derivados clorados, empleando en su lugar peróxido de hidrógeno u ozono. Son los métodos preferidos en talleres artísticos por su menor impacto ambiental y porque no degradan la integridad de la fibra.

5. Tipos de papel

Papel verjurado — también: laid paper
Papel producido con malla verjurada, en el que el patrón de corondeles y puntizones queda visible a contraluz. Tipo histórico por excelencia del papel artesanal occidental.
Papel avitelado — también: wove paper
Papel producido con malla avitelada, de superficie lisa y homogénea. Desarrollado en Europa en el siglo XVIII para las exigencias de la imprenta. Es el tipo de papel dominante en la producción contemporánea.
Papel japonés — también: washi
Papel producido con la técnica nagashizuki a partir de fibras de líber —kozo, gampi o mitsumata—. Se caracteriza por su resistencia a pesar de ser muy fino, su translucidez y su tacto sedoso.
Papel de artista
Denominación genérica para el papel de alta calidad destinado a técnicas artísticas. Sus propiedades —gramaje, textura, absorción, resistencia a la humedad— derivan directamente de las decisiones tomadas en el batido y el acabado.

6. Defectos y marcas

Alacrán
Defecto producido durante la puesta cuando una esquina de la hoja húmeda se dobla sobre sí misma antes de asentar sobre la bayeta. Al secarse queda un pliegue curvado hacia arriba, similar a la cola del arácnido en posición de ataque. La hoja con alacrán se descarta y se devuelve a la tina.
Barba — también: deckle edge
Borde irregular y ligeramente fibroso presente en los cuatro lados del papel artesanal. Se forma porque una pequeña cantidad de pulpa se filtra en el intersticio entre el molde y el bastidor durante la formación. En la producción industrial se guillotina; en el papel artesanal se conserva como la evidencia física más reconocible del proceso manual.
Floculación
Tendencia de las fibras largas a enredarse en grumos dentro de la tina, produciendo hojas irregulares. Problema característico del abacá, el kozo y el cáñamo. Se combate con dilución extrema, neri, PEO o técnicas de formación específicas.
Cockling
Deformación ondulada de la hoja producida por la contracción diferencial de las fibras durante el secado libre. Puede ser defecto o resultado buscado. Se evita secando bajo restricción.
Alabeo — también: curling
Deformación permanente de la hoja que no queda plana al secarse. Puede tener origen en el sobre-refinado o en un secado con tensiones internas desiguales.
Lágrimas del tinero
Gotas de agua que caen accidentalmente sobre la hoja recién formada en la tina, dejando zonas con menor densidad de fibra. En la producción industrial son defectos descartables. En el papel artesanal se consideran marcas de carácter que hacen irrepetible cada hoja.
Filigrana — también: marca de agua, watermark
Motivo de alambre cosido a la malla del molde, visible a contraluz. Las filigranas de claroscuro —las más elaboradas— crean gradaciones tonales mediante relieves tridimensionales en la malla. Inventadas en Fabriano hacia 1282.
Corondel
Alambres finos y muy juntos de la malla verjurada, dispuestos en la dirección del drenaje del agua. Dejan en el papel las líneas paralelas y próximas características del papel verjurado.
Puntizón
Alambres gruesos de soporte de la malla verjurada, perpendiculares a los corondeles y más espaciados. Dejan en el papel las líneas más separadas que cruzan el patrón verjurado.
Carteo
Sonido metálico y crujiente que produce una hoja de sisal o cáñamo muy batido al agitarse. Es el criterio sensorial que indica alta cohesión interna y fibrilación máxima.
Efecto memoria
Tendencia de las fibras de cáñamo insuficientemente batidas a recuperar su forma original. Produce papeles con inestabilidad dimensional bajo humedad. Se neutraliza con un batido prolongado que rompa definitivamente la estructura cristalina de la fibra.
Lumen
Canal interior de la fibra vegetal. Un lumen ancho —como el del sisal— facilita la absorción de líquidos y el colapso de la fibra durante el secado, produciendo hojas más densas y con superficie más suave de lo esperado.
Gofrado
Relieve tridimensional impreso en el papel durante el grabado, cuando la hoja húmeda presionada contra la placa de metal o madera adopta la forma de los surcos. La fibra larga del yute, el sisal o el cáñamo proporciona la cohesión necesaria para soportar esa presión sin partirse.
Intaglio
Denominación general del grabado en profundidad sobre metal, en el que la tinta se aloja en los surcos incisos. El aguafuerte, la aguatinta y el buril son técnicas de intaglio. Requiere papeles de alta resistencia —abacá, cáñamo, lino— capaces de penetrar en los surcos sin romperse.

7. Unidades comerciales

Mano
Unidad de venta del papel compuesta por 25 hojas. Es la unidad mínima de la escala comercial histórica del papel artesanal.
Resma
Unidad de venta del papel compuesta por 500 hojas, equivalente a 20 manos.
Bala
Unidad mayor de venta del papel compuesta por 10 resmas, es decir, 5.000 hojas. Era la unidad de transporte y almacenamiento en el comercio mayorista.