Las tres dimensiones de un taller vivo

El jardinero necesita un mapa para leer lo que cultiva. Ese mapa tiene tres dimensiones: el dominio —la razón de ser del grupo—, la comunidad —el tejido de confianza que hace circular el conocimiento—, y la práctica —el repertorio de herramientas compartidas. Cuando algo falla en el taller y no encontramos la causa en la superficie, hay que buscar en qué dimensión —y en qué estrato— está el desajuste.