Eje 2. Ecosistema graficoestético

Si la cultura es el paisaje donde sensibilidades y artes se encuentran, el taller es uno de los lugares donde ese encuentro ocurre con más densidad. Pero un taller no es una suma de máquinas, personas y espacio. Es un ecosistema: un sistema complejo, autoorganizado y vivo que se produce a sí mismo mientras produce obra. Este eje describe las leyes de ese sistema.

Eje 4. El repertorio: forma viva de una práctica

Dentro de ese ecosistema opera el practicante, y lo que lo define no es la técnica que conoce sino el repertorio que ha incorporado: el conjunto de formas de percibir, decidir y narrar que la práctica construye en el cuerpo y el juicio de quien la ejerce con intensidad suficiente. Un ecosistema que no sabe nombrar su repertorio no puede defenderlo cuando el paisaje empieza a erosionarlo.

Eje 6. El Oficio: materia, herramienta y cuerpo

Hay dos maneras de saber cómo hacer un papel a mano: leer el protocolo, o estar en la tina junto a alguien que lleva veinte años haciéndolo. El oficio es lo que separa esas dos maneras de saber. No es la técnica —la técnica puede aprenderse en un manual—. Es la inteligencia que el cuerpo construye en el encuentro continuado con la materia: el lugar donde el repertorio y las disposiciones se vuelven concretos.