Introducción al cMOOC: Repertorios, Disposiciones y Paisaje de la Edición de Arte

Por qué un curso conectivista, y no otra escuela de técnicas

Este curso no viene a enseñarte técnicas: viene a responder a una crisis más honda, la que Nicolai Hartmann llamó hace un siglo «ceguera para el valor». Es un cMOOC —conectivista, colaborativo, sin secuencia obligatoria— nacido de tres años de conversaciones y validado en la práctica real de un grupo de residencia. Siete ejes recorribles en cualquier orden, cada uno con su vídeo, su cápsula y su lectura de profundización. No te propone un camino único: te da el mapa y la comunidad para que construyas el tuyo.

En el contexto actual, la mera enseñanza de técnicas resulta insuficiente. Hace falta responder a una crisis más profunda: la que el filósofo Nicolai Hartmann diagnosticó hace un siglo como una «ceguera para el valor». Por eso este cMOOC —un MOOC conectivista, colaborativo— no busca enseñar técnicas, sino despertar en cada persona la curiosidad para la contemplación, el aprecio y la capacidad de relacionarse con la riqueza de este mundo.

Más allá de la técnica

En el imaginario colectivo, el lugar de ese despertar es el taller: el espacio donde la técnica y la intención se funden. En la era digital, plataformas como Instagram han prometido una falsa democratización de ese espacio: aparentemente, cada usuario recibe un taller virtual y una galería global. La realidad es otra. El espacio íntimo del taller es reemplazado por un escenario de hipervisibilidad donde la introspección cede su lugar a la actuación pública, y la experiencia se define menos por la creación y más por un torrente diario de fotografías y reels edulcorados, narcisistas y voyeristas: un entorno de comparación que genera ansiedad y una profunda insatisfacción.

Quien haya recorrido el Eje 3 de este curso reconocerá el mecanismo: no es una prohibición, es una inundación. Nadie impide crear; se satura el espacio hasta que crear con criterio se vuelve indistinguible de producir contenido. Contra eso no basta con más técnica.

Nuestra propuesta: la autoformación radical

Para hacer frente a este escenario hemos diseñado este cMOOC y todas sus actividades asociadas, partiendo de una idea: todo ser humano es un co-creador del mundo, con la responsabilidad de responder a la pregunta fundamental —¿qué debemos hacer?—. Nuestro ecosistema de actividades se fundamenta en el principio de la autoformación. A través de un repositorio abierto de ejes y cápsulas de conocimiento, no imponemos un camino único: cada persona construye su propia ruta de aprendizaje, adaptada a sus intereses y a su criterio.

Conviene decir qué significa aquí autoformación, porque no es formación solitaria ni formación sin guía. Es la formación que cada practicante construye desde su repertorio y sus disposiciones actuales —los dos conceptos que dan título al curso—, en diálogo con otros practicantes y con los recursos que la comunidad pone en circulación. La c de cMOOC —conectado— señala exactamente eso: la autoformación no funciona en el aislamiento, sino en la red de conexiones que un ecosistema vivo puede sostener. Y la pregunta que articula todo el curso es la misma que articula nuestra práctica: ¿cómo se produce conocimiento en el arte gráfico cuando las instituciones no llegan y el mercado no incluye?

El origen: diálogo, práctica y comunidad

Los contenidos de este cMOOC son el resultado de tres años de conversaciones entre Jordi Claramonte, Carmen Pascual y yo, Antonio Damián. En esos diálogos —en directo y por videoconferencia— grabamos nuestras diferentes aproximaciones a los temas tratados, y esos vídeos sirvieron de base para el debate posterior. Pero antes de exponerlos públicamente necesitábamos una práctica real que demostrase la validez de los argumentos. Esa validación llegó con las Becas de Residencia de Formación «Paisajes de Jaén», donde un grupo de seis becados y sus tutores debatió a fondo las ideas que ahora exponemos.

De aquellas conversaciones salió también algo más: un vocabulario. Aguisamiento, graficoestética, repertorio, disposición, paisaje — palabras recuperadas o fabricadas porque las disponibles no nombraban lo que el taller hace. Ese vocabulario es hoy el sistema que vertebra el curso, y su desarrollo escrito —el ensayo por eje y la serie de doce piezas Tercio Creciente— alimenta cada una de las capas que vas a encontrar.

Cómo está construido el curso

El cMOOC se organiza en siete ejes temáticos, recorribles en cualquier orden: Fundamentos de la Estética, Ecosistema Graficoestético, El Paisaje, El Repertorio, Las Disposiciones, El Oficio y la Gramática del Aguisamiento. Cada eje es una pieza madre que desarrolla su territorio conceptual, cierra con preguntas para tu práctica y te sugiere un recorrido por sus cápsulas.

Alrededor de cada eje se articulan hasta cuatro capas: el vídeo de la serie Tercio Creciente (doce piezas de voz sobre imágenes de taller), la cápsula que lo acompaña (una tensión conceptual en tres pantallas de lectura), la lectura de profundización (el ensayo correspondiente de la serie) y las cápsulas del repositorio — más de un centenar, entre las conceptuales y las dos series técnicas de fabricación de papel y fotopolímero. Si el término te resulta nuevo, la cápsula «Cápsula Formativa: definición del término» explica el formato; y si quieres aportar al repositorio, «Cómo contribuir» te dice cómo — porque el catálogo está abierto y nombrar lo que falta es tarea de la comunidad.

No hay secuencia obligatoria, no hay evaluación, no hay certificado: hay un mapa, una comunidad y tu criterio. Puedes entrar por el Eje 1 y recorrerlo en orden, entrar por el eje que nombre el problema que hoy te aprieta, o entrar por una cápsula suelta que te haya llegado y tirar del hilo.

Dónde está la comunidad

El curso vive en dos sitios. En este repositorio, donde todo queda publicado y enlazado. Y en la Comunidad de Práctica en Telegram (https://t.me/+prfo3c2nnCRhODM0), donde las preguntas de cada pieza se comparten y se discuten — porque el conocimiento del que habla este curso no baja de un experto a unos aprendices: circula entre quienes practican. Si prefieres un ritmo más pausado, el boletín recoge las novedades del repositorio.

Para reflexionar

  • ¿Qué te trae aquí: un problema concreto de tu práctica, una curiosidad, una palabra que escuchaste? Nómbralo antes de empezar — te dirá por qué eje entrar.
  • ¿Qué sabes hacer que nadie te enseñó formalmente, y quién está aprendiendo hoy de ti sin que lo llames enseñar? Esa es la materia de la que este curso se ocupa.

Preséntate en la Comunidad de Práctica en Telegram con tus respuestas: la mejor manera de empezar un curso conectivista es conectarse.