El encolado en profundidad: interno, externo y la decisión del uso

Una hoja recién formada y seca es papel secante. El encolado decide qué puede hacer con ella. Hacerlo sin criterio es dejar esa decisión al azar.

"Lo que el papel guarda" introduce el encolado desde su historia: el mundo islámico, Fabriano, la gelatina animal que hizo posible la escritura con tinta ferrogálica. Esa historia es real e importa. Pero hay una cuestión práctica que la historia no responde: en el taller contemporáneo, ¿cuándo encolas en la tina y cuándo encolas en baño? ¿Cuándo no encolas en absoluto? La elección entre encolado interno y encolado externo no es una preferencia de método: es una consecuencia directa del uso que va a tener el papel. Tomar esa decisión sin entender la diferencia es producir un soporte inadecuado para la técnica.

El papel secante: el papel sin encolar como herramienta

Una hoja de algodón sin ningún tipo de encolado se llama waterleaf —papel secante—. Se comporta como papel secante: absorbe cualquier líquido de inmediato, sin resistencia superficial. Para muchas técnicas, eso no es un defecto sino una propiedad: las técnicas de absorción, el papel japonés para restauración, ciertos papeles decorativos o de impresión tipográfica de tinta grasa funcionan mejor sobre waterleaf. El error no es no encolar; el error es no encolar sin saber que se está tomando esa decisión.

No encolar es una decisión técnica, no una omisión. La pregunta es si sabes para qué técnicas ese estado es el correcto.


Encolado interno: la fibra como barrera

El encolado interno consiste en añadir el agente de encolado directamente a la pulpa en la tina, antes de formar la hoja. El resultado es que cada fibra individual queda recubierta de una película que la hace parcialmente repelente al agua. El papel resultante tiene una absorción controlada uniforme en todo su grosor.

Los dos agentes de encolado interno más usados en taller artístico son:

Almidón —de maíz, trigo o arroz—. Tradicional, económico y de fácil manejo. Produce un papel con escritura aceptable y cierta resistencia a la humedad. Su limitación es que, en papeles de alta exigencia técnica, el almidón puede interferir con determinadas tintas o medios y no ofrece la resistencia mecánica que requiere el grabado húmedo repetido.

AKD (dímero de alquilceteno). Agente sintético que se usa en concentraciones muy bajas (0,1–0,3% sobre peso de fibra seco) y produce un encolado más uniforme y estable que el almidón. Es el estándar en papeles de acuarela y grabado de producción artesanal seria. No requiere temperatura de activación elevada y no amarillece con el tiempo.


Encolado externo: la gelatina y el baño

El encolado externo —también llamado encolado en baño o tub sizing— trabaja sobre la hoja ya seca. La hoja se sumerge en un baño caliente de gelatina animal —obtenida de pieles y huesos, o de cola de conejo en talleres artísticos— mezclada con alumbre de roca. La gelatina penetra en la superficie y forma una película que sella los poros del papel sin impregnarlo en su totalidad.

El alumbre de roca (sulfato doble de aluminio y potasio) cumple dos funciones: actúa como mordiente que fija la gelatina a la fibra y la endurece ligeramente para que resista el contacto mecánico. La temperatura del baño —entre 40 y 50°C— es la variable crítica: por debajo, la gelatina no penetra; por encima, pierde viscosidad y el encolado queda desigual.

El papel así tratado tiene una resistencia superficial que permite raspados, correcciones y múltiples lavados de color sin que la superficie se levante ni se desintegre. Es el encolado estándar para el papel de acuarela de alta gama y para el papel de grabado que requiere múltiples pasadas con humectación entre ellas.

Un papel bien encolado en baño resiste el raspado de un bisturí sin levantar fibra. Esa es la prueba que ningún encolado interno puede pasar.


La tabla de decisión: qué encola qué y por qué

Técnica de destinoTipo de encoladoAgentePor qué
Acuarela controlada (múltiples capas, correcciones)ExternoGelatina animal + alumbreResistencia al raspado y a los lavados
Grabado intaglio (humectación repetida)Externo o interno fuerteGelatina o AKDEstabilidad dimensional bajo humedad
Caligrafía / escritura con plumaExternoGelatina animal + alumbreEvita que la tinta sangre
Litografía / serigrafíaInterno moderadoAKD o almidónControl de absorción sin exceso
Técnicas de absorción (monotipia, tipo móvil)Sin encolar (waterleaf)La absorción inmediata es la propiedad deseada
Papel decorativo con inclusionesSin encolar o muy ligeroAlmidón diluidoNo interfiere con las inclusiones

Una nota sobre el encolado y la permanencia

El alumbre tradicional es ligeramente ácido. En papeles que van a archivarse durante décadas, ese ligero descenso de pH puede acelerar la degradación a largo plazo. La solución es añadir una pequeña cantidad de carbonato de calcio al baño de gelatina para neutralizar la acidez residual. Es un paso menor, pero que marca la diferencia entre un papel de taller y un papel de archivo.


Para reflexionar

¿Encolas el papel que produces? Si sí, ¿es encolado interno o externo? ¿Sabes qué diferencia aporta esa elección al papel que fabricas?

Si produces papel para acuarela, ¿has probado a hacer raspados sobre él? ¿El papel aguanta la corrección o se levanta la superficie? La respuesta te dice mucho sobre el tipo y la intensidad de encolado que tiene.

¿Alguna vez has ajustado el encolado en función de la técnica del artista que va a usar ese papel, o produces siempre el mismo encolado independientemente del uso final?

Esta cápsula amplía la sección de encolado de «Lo que el papel guarda: acabado, marcas e identidad» y se lee junto al glosario de materiales y procedimientos como referencia técnica.