La síntesis compra paz al precio de la potencia
Cuando el paisaje aprieta, la tentación es resolverlo todo en una síntesis: un acuerdo, una forma estable, una paz. Pero la síntesis cobra un precio —la potencia—, porque la matriz de conflictos posibles solo genera mientras no se cierra. Coser, detener y burlarse en vez de fundir.
