El corredor vibrante
Los rituales estabilizan. Pero la estabilidad absoluta es la muerte del proyecto. El objetivo no es un estado definitivo sino el corredor vibrante: el movimiento continuo entre la rigidez y la dispersión, con un patrón reconocible y una trayectoria irrepetible. Liderar no es resolver el puzle de una vez. Es habitar la incertidumbre sin ansiedad y mantener al grupo dentro del corredor con empujones mínimos y precisos.
