La fricción: el muro sin albañil
No te prohíben hablar: te agotan hasta que callas. La fricción es la censura que no necesita censor —un muro que nadie levantó, hecho de trámites, esperas y costes que desgastan una práctica hasta que se rinde sola.
No te prohíben hablar: te agotan hasta que callas. La fricción es la censura que no necesita censor —un muro que nadie levantó, hecho de trámites, esperas y costes que desgastan una práctica hasta que se rinde sola.
Las Piedras no retiene con prohibiciones: retiene con fricción. El montón es la forma más democrática de la amenaza: no necesita soberano, no necesita nombre, no necesita cara. Cartografía II.