La fricción: el muro sin albañil
No te prohíben hablar: te agotan hasta que callas. La fricción es la censura que no necesita censor —un muro que nadie levantó, hecho de trámites, esperas y costes que desgastan una práctica hasta que se rinde sola.
No te prohíben hablar: te agotan hasta que callas. La fricción es la censura que no necesita censor —un muro que nadie levantó, hecho de trámites, esperas y costes que desgastan una práctica hasta que se rinde sola.