Eje 4. El repertorio: forma viva de una práctica

Dentro de ese ecosistema opera el practicante, y lo que lo define no es la técnica que conoce sino el repertorio que ha incorporado: el conjunto de formas de percibir, decidir y narrar que la práctica construye en el cuerpo y el juicio de quien la ejerce con intensidad suficiente. Un ecosistema que no sabe nombrar su repertorio no puede defenderlo cuando el paisaje empieza a erosionarlo.

Eje 5. Las disposiciones: la postura ante el repertorio

Tener repertorio no basta. Puede estar presente —incorporado, disponible— y sin embargo permanecer estático. Lo que determina que un practicante transforme su repertorio o lo reproduzca no es lo que sabe: es la postura con la que se sitúa ante lo que sabe. A esa postura la llamamos disposición. Y cuando esa disposición se activa frente a la materia, empieza el territorio del Eje 6.

Eje 7. Gramática del aguisamiento

Sensibilidad, ecosistema, paisaje, repertorio, disposición, oficio: seis conceptos que solo se vuelven herramienta cuando se articulan entre sí. La gramática del aguisamiento es el sistema que hace eso posible: el lenguaje con el que describir, construir y diagnosticar cualquier modo de relación dentro de una práctica. No es el último eje. Es el que hace legibles a todos los demás.