El motivo principal es la nasa: la trampa con la que los antiguos pobladores de la Región Lagunera pescaban en el río Nazas. En esta zona desértica, el agua está bajo presión constante. El desarrollo de la zona metropolitana, de perfil agroindustrial, destina el 80 % del agua a la agricultura, el 10 % a la industria y el resto al uso doméstico.
Un tramo del Nazas es parte del Área Natural Protegida Cañón de Fernández, que actualmente enfrenta la amenaza de Fermachem, una planta de fertilizantes nitrogenados que pondrá en riesgo la zona. El hecho de que la nasa aparezca fragmentada en la obra hace referencia a este peligro latente y a la fragilidad de aquello que nos da identidad y vida.

