Barrio Invisible de La Coma, Valencia es un díptico grabado en linóleo que denuncia la exclusión, el abandono y la vulnerabilidad social de esta comunidad de Paterna, nacida en los años 80 para erradicar el chabolismo.
La obra contrapone la fuerza visual de una calavera negra (22 × 32 cm) en la tapa con la delicadeza de un mapa del barrio (44 × 32 cm) gofrado en el interior. La técnica del linograbado, la estampación en tinta negra offset y el relieve sobre papel Rosaspina Fabriano de 220 g articulan un discurso donde la calavera encarna el miedo, el rechazo y la muerte simbólica del barrio.
Por su parte, la ausencia de pigmento en el mapa transmite el concepto de invisibilidad: un lugar que no existe ni para la sociedad ni para las instituciones. Esta falta de tinta representa el silencio y la inacción de los poderes públicos ante un territorio donde no llegan los servicios básicos como el correo o la limpieza urbana, dejando a sus habitantes expuestos a escombros, basuras, plagas y la falta de cobertura o seguridad policial.
En conjunto, la textura desgastada del grabado y el relieve perceptible en el reverso convierten la pieza artística en un alegato político y social. La obra evidencia cómo la degradación de La Coma supone una vulneración directa de los derechos fundamentales recogidos en la Constitución Española, tales como el derecho a la salud, a una vivienda digna, a la igualdad y a un medio ambiente adecuado.

