Inspirarse en un poema escrito por otro es como leerse dos veces. Sabes que en él hubo una intención, y ahora es tu turno. Me asaltó la palabra «latidos» y a partir de ella trabajé las letras de las palabras nostalgia, silencia, memoria y cicatrizan.
Es una serigrafía a tres tintas espesas que se superponen en tres tonos diferentes, generando texturas, y copiando el fondo del soporte, siendo alguno casi imperceptible; sin embargo, vistos a trasluz, cobran relevancia a través de ese papel grueso. Las imágenes abstractas son huellas de trabajos escaneados, un juego entre lo digital y lo analógico que ofrece distintas tramas.
Con tipografía móvil de fundición, y gofrando, hemos dejado la impronta de la palabra latidos, allí, en el reverso del tiempo, de golpe, dejando la marca.

