Jordi Claramonte inicia la sesión deconstruyendo la clásica distinción sociológica de Ferdinand Tönnies entre Gemeinschaft (comunidad) y Gesellschaft (sociedad). La Gemeinschaft se asocia tradicionalmente con la familia, la tribu y el afecto (lo irracional y premoderno), mientras que la Gesellschaft se vincula a la sociedad moderna, el contrato, la razón y el cálculo capitalista.

La crítica principal a esta dicotomía es su carácter estático y dualista. Este modelo, argumenta el ponente, olvida el elemento instituyente: la capacidad activa de las personas para crear y dar forma a sus propios grupos, ya sean comunidades o sociedades. No son entidades que nos encontramos hechas, sino realidades que construimos.

Para explorar una alternativa, se recurre a la filosofía de Immanuel Kant. Su obra se presenta como un mapa:

  1. Crítica de la Razón Pura (Ciencia): El ámbito de lo objetivo y universal, similar a la Gesellschaft.
  2. Crítica de la Razón Práctica (Ética): El ámbito de lo puramente subjetivo e individual, especialmente en su raíz protestante.
  3. Crítica del Juicio (Estética): El espacio intermedio y crucial. Aquí Kant introduce la idea de «comunidades de gusto», grupos que se forman no por la sangre ni por el contrato, sino por un sentir y juzgar compartido. La estética se revela así como el terreno fértil para pensar la comunidad de una forma nueva.

Finalmente, el vídeo contrapone dos visiones contemporáneas de «communitas«. Por un lado, la de Roberto Esposito, que define la comunidad a partir de la carencia, la deuda y la culpa compartida (cum-munus). Por otro, la visión del historiador José Antonio Maravall, quien demuestra que, históricamente, «hacer la comunidad» era un acto revolucionario y de empoderamiento para crear un gobierno popular contra la tiranía.

La conclusión es que la comunidad es una potencia en acción (muñir, proveer juntos), que se constituye a través del «extrañamiento«: el acto de tomar elementos existentes, sacarlos de su contexto habitual y reconfigurarlos para crear nuevas formas de vida y nuevas poéticas. Esta noción dinámica de comunidad nos sirve para entender no solo el arte, sino también el funcionamiento de la ciencia (paradigmas) y la ética en nuestro tiempo.

Objetivos de Aprendizaje

 Identificar la distinción clásica entre Gemeinschaft y Gesellschaft y sus limitaciones.

Criticar los dualismos estáticos (razón vs. afecto, individuo vs. colectivo) en el pensamiento social.

Explicar la importancia del «elemento instituyente» como la capacidad activa de crear realidades sociales.

Relacionar la Crítica del Juicio de Kant con el concepto de «comunidad de gusto» y su relevancia para la estética.

Diferenciar entre concepciones de la comunidad basadas en la carencia (Esposito) y en la potencia (Maravall).

Aplicar el concepto de «extrañamiento» para analizar procesos de creación artística y social.

Preguntas Clave para la Reflexión y el Debate

Piensa en un grupo al que perteneces (un equipo de trabajo, un club de fans, un colectivo activista, tu familia). ¿Se asemeja más a la Gemeinschaft o a la Gesellschaft de Tönnies, o escapa a esa dicotomía? ¿Por qué?

¿Por qué crees que la dicotomía entre razón (sociedad) y afecto (comunidad) ha sido tan persistente en el pensamiento occidental? ¿Qué consecuencias tiene en nuestra forma de valorar los distintos tipos de agrupaciones?

El ponente insiste en el «poder instituyente». ¿Puedes identificar un ejemplo reciente en tu entorno (local o digital) donde un grupo haya «hecho comunidad» para responder a una necesidad o crear algo nuevo que no existía?

¿Cómo funciona el concepto kantiano de «comunidad de gusto» en la era de internet y las redes sociales? ¿Son las comunidades de fans, los subreddits o los grupos de nicho en TikTok ejemplos de estas comunidades estéticas?

Roberto Esposito ve la comunidad como una obligación o una deuda compartida. ¿En qué situaciones o grupos esta visión negativa de la comunidad podría tener sentido o ser más descriptiva que la visión de la «potencia»?

Describe un momento en el que una obra de arte, una canción o una película te haya hecho «extrañar» lo cotidiano, es decir, ver un objeto o una situación familiar de una manera completamente nueva y extraña.

¿Puede el arte no solo reflejar una comunidad, sino activamente ayudar a crearla? Aporta ejemplos de obras o movimientos artísticos que hayan sido fundamentales para la cohesión de un grupo.

El ponente sugiere que la ciencia (a través de paradigmas) y la ética también funcionan como comunidades. ¿Qué implicaciones tiene esto para la idea de «verdad objetiva» o «moral universal»?

Se menciona que la noción de comunidad fue utilizada por los fascismos. ¿Qué peligros existen en la apelación a una comunidad «fuerte» y unificada? ¿Cómo podemos diferenciar una comunidad potente y liberadora de una opresiva?

Después de esta reflexión, ¿cómo definirías tú «comunidad» con tus propias palabras? ¿Qué elemento te parece más crucial: el afecto, la razón, la carencia o la potencia de crear juntos?