El fotopolímero en la tradición calcográfica: qué cambia y qué permanece

El fotopolímero es huecograbado. No una alternativa al huecograbado ni una simulación digital del huecograbado: es huecograbado en el sentido técnico exacto del término. El mecanismo de retención de tinta es el mismo que en el aguafuerte, la manera negra o el heliograbado: la tinta se deposita en los huecos de la superficie de la plancha, se limpia de la superficie no-imagen con tarlatana, y la presión del tórculo transfiere la tinta desde los huecos al papel humedecido, que penetra físicamente en ellos durante la estampación. Lo que el fotopolímero transforma es el método de generación del hueco, no cómo funciona.

La generación del hueco sin mordiente: luz UV y agua

En el grabado calcográfico tradicional, el hueco se genera por mordiente —aguafuerte, aguatinta, barniz blando— o por deformación mecánica de la superficie metálica —bruñidor, ruleta, granulador en la manera negra—. En ambos casos el metal es el soporte y la transformación es irreversible.

En el fotopolímero, la radiación UV retícula selectivamente la emulsión y el agua elimina en el revelado las zonas no reticuladas. No hay mordiente, no hay deformación mecánica, no hay ataque irreversible al soporte. El positivo digital introduce una segunda transformación: la imagen llega a la plancha con exactitud medible, sin la variación que introduce el mordiente al atacar el metal de forma no perfectamente uniforme.

Lo que no cambia es el proceso mecánico posterior. El entintado, la limpieza con tarlatana, la estampación bajo el tórculo con papel humedecido: son idénticos a los del grabado calcográfico clásico. Si el relieve de la plancha no es uniforme, el ajuste se realiza sobre los tornillos del tórculo para igualar la presión en toda la superficie.


Edición larga y reproducibilidad exacta

El proceso calcográfico con mordiente introduce variabilidad en cada etapa: el metal no se corroe de forma perfectamente uniforme y la profundidad del hueco fluctúa entre zonas de la misma plancha. El fotopolímero elimina esa fuente de variabilidad. La radiación UV actúa de forma homogénea sobre toda la emulsión expuesta; la densidad óptica del positivo digital es medible y constante entre sesiones. Una plancha Toyobo Printight bien procesada puede soportar ediciones de más de mil ejemplares. El mismo archivo digital permite rehacer una plancha degradada o producir planchas adicionales para tiradas ampliadas con resultados técnicamente equivalentes al original.


Para reflexionar

¿Has comparado la variabilidad entre los primeros y los últimos ejemplares de una edición en fotopolímero con la variabilidad equivalente en una edición sobre plancha de zinc con mordiente?