La pregunta que mide un taller
La pregunta que mide un taller no es «¿qué tienes?». Un inventario se cuenta; un repertorio —la forma viva de una práctica— solo se ve cuando algo se tuerce.
La pregunta que mide un taller no es «¿qué tienes?». Un inventario se cuenta; un repertorio —la forma viva de una práctica— solo se ve cuando algo se tuerce.
En la formación de imagen no hay plancha que guardar ni pantalla que recuperar. Cada hoja es una emergencia — algo que surge del sistema y no estaba contenido en ninguna de sus partes.
El lavado por presión y la mesa de vacío invierten la lógica del depósito: el practicante trabaja sin ver el resultado hasta que el proceso termina. La disposición cambia de reacción a anticipación.