DTF: el PNG paso a paso

Lo que no es imagen tiene que ser transparente

Imprimir sobre papel es fácil de prever: lo que no imprime queda del blanco del papel. Una camiseta puede ser negra, roja o verde botella, y el DTF —que imprime en un film y lo pega a la tela con calor— no tiene un blanco del que partir. Lo pone él. Debajo del color, la impresora echa una capa de tinta blanca, y sobre esa base los colores se ven.

¿Cómo sabe dónde poner ese blanco? En muchos talleres, el programa de la impresora lo lee en tu archivo:

  • donde hay imagen, pone blanco debajo;
  • donde el archivo es transparente, no pone nada, y ahí se ve la tela;
  • donde el píxel está a medias —un borde suave, una sombra difuminada— pone un blanco incierto.

Tu archivo, entonces, no dice solo qué color va en cada punto. Dice también dónde hay tinta y dónde no. El fondo tiene que ser transparente de verdad, no blanco: un fondo blanco se imprimiría como un recuadro sobre la camiseta.

Esto no es un dato de fabricante, sino práctica de taller, y cada máquina puede hacerlo a su manera. Por eso lo primero es preguntar a quien te imprime cómo genera el blanco la suya.

Un caso: el halo gris en la camiseta negra

Imagina un logotipo recortado en Photoshop: una taza humeante con una sombra suave debajo. En la pantalla está perfecto. El fondo es de cuadros grises y blancos, los que indican transparencia, y el borde de la taza se funde con ellos sin un solo diente de sierra. Lo mandas al taller y te devuelven una camiseta negra con la taza bien impresa y, alrededor, un cerco grisáceo, como si alguien la hubiera dibujado con lápiz y no hubiera borrado.

Nadie se ha equivocado en la máquina. El borde suave que en la pantalla parecía limpio estaba hecho de píxeles a medias, ni opacos ni transparentes. La impresora les dio a esos píxeles un poco de blanco, y un poco de color encima. Sobre la tela oscura, esa mezcla a medio camino se lee como gris. La sombra difuminada, igual: lo que en la pantalla era una nube suave sale como una mancha sucia. Y si quedaban restos sueltos del fondo pegados al contorno, han agarrado polvo adhesivo y se han quedado en la tela.

Esto es lo que en el Eje 6 llamamos destreza mediada. La mano no toca la tela: el oficio está en el archivo, y un gesto que en papel no tendría consecuencias aquí deja huella. El suavizado que Photoshop pone por defecto al recortar está pensado para la pantalla. Para el DTF hay que aprender a desconfiar de él.

¿Cómo se habría visto antes? Mirando la taza al 200 %, sobre un fondo negro. El cerco habría aparecido en la pantalla antes de aparecer en la camiseta.

El paso a paso

Hay tres caminos, según cómo sea tu imagen. Los tres acaban en lo mismo: un PNG con el fondo transparente, a 300 ppp al tamaño real que tendrá en la prenda. Los nombres de los menús son los de la versión en español; en otras versiones pueden cambiar un poco.

A · Photoshop: fotografías, ilustraciones con textura, bordes suaves

  1. Comprueba el tamaño. En Imagen › Tamaño de imagen, mira que la anchura en centímetros sea la que tendrá en la camiseta y que la resolución sea de 300 ppp o más. Si no llega, no actives «Remuestrear»: necesitas otro archivo.
  2. Separa la imagen del fondo. Selección › Sujeto da un punto de partida; para afinar, Selección › Seleccionar y aplicar máscara. Ahí, en el modo de vista, elige Sobre negro: verás el borde tal como lo verá la camiseta oscura.
  3. Limpia el borde. En la salida del mismo panel, marca Descontaminar colores y saca el resultado como capa nueva con máscara de capa. Si aun así queda un cerco claro, Capa › Halos › Eliminar halo blanco.
  4. Revisa al 200 %, sobre una capa negra puesta debajo y después sobre una clara. Busca halos, píxeles sueltos y semitransparencias que no hayas buscado.
  5. Exporta. Archivo › Exportar › Exportar como, formato PNG, con Transparencia marcada. Hay una casilla al lado, Archivo más pequeño (8 bits), que no debes marcar: no es la profundidad de 8 bits por canal que buscamos, sino una versión reducida del archivo.

B · Illustrator: logotipos, letras, formas planas

En Illustrator la transparencia viene dada: lo que no dibujas, no existe. Por eso el camino es más corto.

  1. Crea el documento con la mesa de trabajo al tamaño real del diseño, en milímetros y en RGB. La mesa de trabajo no es un folio —es el propio motivo— y conviene que lo ajuste.
  2. No pongas un rectángulo blanco de fondo. Si lo necesitas para ver mientras trabajas, ponlo en una capa aparte y quítalo antes de exportar.
  3. Engrosa lo fino. Una línea finísima o una letra muy pequeña pueden perderse entre el blanco y el polvo. Pregunta a tu taller qué mínimo admite.
  4. Pasa el texto a contornos: Texto › Crear contornos. Guarda antes una copia con el texto vivo, porque después ya no se edita.
  5. Exporta. Archivo › Exportar › Exportar como, formato PNG, con «Usar mesas de trabajo». En las opciones: Resolución, 300 ppp, y Color de fondo, Transparente.

C · Mixto: una fotografía con letras o un logotipo

  1. Prepara cada imagen en Photoshop por el camino A y expórtala ya al tamaño que va a ocupar.
  2. Monta el diseño en Illustrator por el camino B y coloca las imágenes con Archivo › Colocar. Illustrator respeta su transparencia.
  3. No las amplíes dentro de Illustrator. Un PNG de 300 ppp ampliado al 150 % se queda en 200. Si necesitas que una imagen ocupe más, vuelve a Photoshop.
  4. Exporta desde Illustrator, como en B, y revisa el PNG sobre negro.

El último paso es el mismo en los tres caminos: abre el PNG en un visor que muestre la transparencia. Si ves el fondo de cuadros, está bien. Si ves blanco, la exportación no ha funcionado.

Conecta con tu práctica

Si vienes del grabado, ya conoces este gesto. Antes de tirar la edición sacas una prueba de estado: estampas la plancha como está, la miras con calma y decides qué falta y qué sobra. Revisar el PNG al 200 % sobre negro y sobre blanco es lo mismo, una prueba de estado del archivo. Solo que aquí se hace en la pantalla, antes de gastar film, polvo y una camiseta.

Hazla con método:

  • Sobre negro se ven los halos, los restos del fondo y los bordes grises.
  • Sobre blanco se ven los píxeles sueltos de colores oscuros y los huecos dentro del motivo.
  • Al 200 % se ve lo que al 100 % parece limpio.

¿Y si la sombra o el resplandor forman parte de la imagen? Entonces quitarlos no basta, y tienes dos caminos. Puedes renunciar a ellos, o puedes convertirlos en un semitono de puntos sólidos. Es una vieja conocida del taller: la trama resuelve con puntos enteros lo que la tinta no puede dar a medias. Una sombra transparente recibe un blanco incierto; un punto sólido —por pequeño que sea— recibe el suyo. Esto es práctica de taller, no un dato de fabricante: pregunta a quien te imprime cómo le va mejor a su máquina.

Y antes de mandar el archivo, cuatro preguntas para el taller:

  1. ¿Cómo genera el blanco su programa?
  2. ¿Quién da la vuelta a la imagen? Se imprime en espejo para quedar al derecho en la tela; no voltees el archivo por tu cuenta.
  3. ¿Qué grosor mínimo de línea y qué cuerpo mínimo de letra admite?
  4. ¿Puede darte sus perfiles de color y una prueba sobre la misma tela?

Con eso, el archivo deja de ser algo que mandas y esperas. Se convierte en una conversación con quien lo va a imprimir, como la que tienes con el estampador cuando le llevas una plancha.

Para reflexionar

  • En DTF la plantilla no se ve: es la transparencia del archivo, y la máquina la lee por ti. ¿Qué decisiones de tu trabajo se toman ya en la pantalla, antes de que nada toque la materia?
  • Un borde suave que en la pantalla es un acierto puede ser un defecto en la tela. ¿Qué gesto de tu oficio cambia de sentido cuando cambias de soporte?

Esta cápsula acompaña a «DTF: preparar el archivo», que cuenta cómo funciona la técnica, qué certifican las etiquetas y qué dicen las fichas de seguridad, y a «DTF: prensar, pelar y cuidar la prenda». Lo general del archivo está en «Preparar el archivo», y el color, en «Del RGB al CMYK». Forma parte del Eje 6 · El oficio.

Fuentes: tutorial de preparación de archivos para DTF de la asignatura de Materiales, Tecnología y Producción Gráfica de 2.º de Diseño Gráfico, Escuela de Arte José Nogué, 2026; ayuda de Adobe Photoshop y Adobe Illustrator en español, consultada en noviembre de 2026.