La serigrafía: una historia

En «La serigrafía: la pantalla» contamos cómo se hace una pantalla, y en «La serigrafía: la estampación», cómo se estampa. Aquí va su historia. Es una historia rara: la idea es de las más antiguas que tenemos, y la técnica, de las más jóvenes del taller. Entre una y otra hay una cueva, unos cedazos de harina, un programa de empleo público y un taller ocupado en París.

Las plantillas y la malla

La idea de estampar a través de una plantilla es la más antigua de todas. En la cueva de Gargas hay doscientas manos en ocre rojo y negro de manganeso, hechas soplando el color con una caña o un hueso alrededor de la mano apoyada en la pared (Acosta p. 41). En las cuevas de Tun Huang, en China, hay budas de pocos centímetros a veintiún metros, y en los que quedaron sin terminar se ven las líneas grises de las perforaciones de la plantilla por donde se pasó el dibujo (p. 42).

La malla llegó mucho después. Los primeros serígrafos de Occidente compraban la seda a los fabricantes de cedazos para cernir harina (Acosta p. 43). Charles Nelson Jones patentó un procedimiento en 1887 (G&F p. 56), y Samuel Simon otro en 1907, en el que el color se empujaba con una brocha de cerdas —aún no había racleta de goma— (Acosta p. 42). En 1914, John Pilsworth, en San Francisco, patentó el Selectasine, un sistema para estampar varios colores enmascarando una sola pantalla color a color (p. 43). Es lo que hoy llamamos reducción.

La serigrafía de artista

En Estados Unidos tiene fecha y lugar. En 1936, Anthony Velonis adaptó la técnica para los carteles de la WPA —el programa de arte público de Estados Unidos— (G&F p. 56), y a finales de 1938 se creó la unidad de serigrafía del Federal Art Project, con Velonis al frente (Zigrosser, 1941, citado en Wikipedia). Richard Hall serigrafió en 1937 Prints for the people, un cartel para una exposición de estampas que Grabowski y Fick ponen como «un ejemplo excelente del estarcido simple de colores planos» (p. 56). En 1938, Guy Maccoy hizo en Nueva York la primera exposición individual de serigrafías. Y en 1940 Velonis fundó, con Max Arthur Cohn, Hyman Warsager y otros artistas, el Silk Screen Group, que pronto pasó a llamarse National Serigraph Society (Wikipedia).

En 1963, Josef Albers publicó en Yale Interaction of Color: dos mil ejemplares con ciento cincuenta láminas serigrafiadas (Otis). Un libro de teoría del color hecho con la técnica que mejor da el color plano.

El pop

En Londres, Chris Prater y Rose Kelly abrieron en 1957 el Kelpra Studio, en Kentish Town. Prater era impresor comercial y, según Acosta, «no mostró reticencia alguna» a mezclar procedimientos; fue él quien inició en la serigrafía a Paolozzi y a Richard Hamilton (G&F p. 57). En 1964 hizo una carpeta de veinticuatro artistas para el ICA, y años después dio unas 1.500 estampas a la Tate.

En Nueva York, en 1962, llegó Warhol. Acosta escribe que con sus serigrafías «legiones de autosatisfechos artistas grabadores se sintieron desamparados» (p. 45). Warhol pedía a sus ayudantes accidentes que dieran variaciones, y en 1967 publicó Marilyn Monroe: diez serigrafías de 91 × 91 centímetros, en una edición de 250, sobre una foto de Gene Kornman para la película Niagara. Rauschenberg, tras visitar su estudio, encargó unas cincuenta pantallas con fotografías de Life, National Geographic y periódicos (Rauschenberg Foundation). Y Richard Estes llegó a usar de cien a doscientas pantallas para una sola estampa (Acosta p. 50).

Corita Kent (1918-1986) —que desde 1964 dirigía el departamento de arte del Immaculate Heart College— usaba la serigrafía desde hacia 1951 para hacer obra múltiple y accesible, y la puso al servicio de la protesta contra la guerra y de los derechos civiles. Su primera estampa pop, wonderbread, es de 1962.

La calle

El 14 de mayo de 1968, los estudiantes ocuparon los talleres de litografía de la Escuela de Bellas Artes de París. El primer cartel del Atelier Populaire fue una litografía de treinta ejemplares. Después, Guy de Rougemont y Éric Seydoux llevaron la serigrafía —que nadie allí conocía— y con ella el taller sacó unos 120.000 carteles de unos trescientos diseños, casi todos serigrafiados de forma casera (Tate; V&A).

En España

Eusebio Sempere trabajó en París, en el taller de Wifredo Arcay, donde reproducía obras de Vasarely, Arp o Mortensen. En 1960, con Abel Martín, abrió en Madrid el taller de «las primeras serigrafías artísticas en España». Martín estampó unas doscientas serigrafías de Sempere (MACA; Ayuntamiento de Alicante).

La Serie Negra del Equipo Crónica es de 1972: ese año la galería Val i 30 —con Juana Mordó— la publicó en Valencia en un libro de catorce serigrafías (Sims Reed). En 1975, Juana Mordó e Yves Rivière editaron una carpeta de cinco, entre ellas Refugio (Universidad Complutense).

Hoy

Beatriz Milhazes construye estampas como Noite de verão (2006, casi dos metros y medio de ancho) con un gran número de matrices, «ninguna de las cuales existe de forma independiente» (G&F p. 61). Artemio Rodríguez estampa en Super muerto (2005) el Día de Difuntos con Superman.

Para reflexionar

  • En 1968, en París, un taller ocupado sacó ciento veinte mil carteles con una técnica que casi nadie conocía al empezar. ¿Qué cambia en una obra cuando la técnica es accesible a todos?
  • Albers hizo en serigrafía un libro de teoría del color. ¿Hay alguna idea tuya que solo pueda existir en una técnica concreta?
  • La serigrafía llegó al taller de artista desde el cartel comercial y el programa de empleo. ¿De qué oficio ajeno al arte ha llegado algo que usas en tu trabajo?

Esta entrada acompaña a «La serigrafía: la pantalla» y a «La serigrafía: la estampación». Forma parte del Eje 6 · El oficio.

Fuentes principales: Beth Grabowski y Bill Fick, El grabado y la impresión (Blume, 2009); Fátima Felisa Acosta Hernández, La integración de la imagen serigráfica como recurso plástico en la cerámica escultórica, tesis doctoral dirigida por José María Herrero Gómez (Universidad de La Laguna, curso 1994-95). En la red: Otis College (Interaction of Color); Tate Papers 24 y Victoria and Albert Museum (Atelier Populaire); MACA y Ayuntamiento de Alicante (Sempere y Abel Martín); Universidad Complutense y Sims Reed (Serie Negra); Robert Rauschenberg Foundation; Wikipedia (Velonis y la National Serigraph Society); Corita Art Center; Guy Maccoy, web del legado; Contemporary Art Society.