DTF: preparar el archivo para imprimir en tela
Quieres llevar una imagen a una camiseta, a una bolsa de tela o a un delantal de taller. La serigrafía textil pide una pantalla por color. El DTF —de direct to film, directo a film— no pide ninguna: imprime la imagen en un film y luego la pega en la tela con calor.
Es una técnica joven y que se ha extendido muy deprisa. Por eso conviene saber qué pide el archivo, y también qué tienes que mirar en las fichas de los materiales.
Imprimir en un film, pegarlo en la tela
La idea es sencilla. Una impresora de inyección imprime el motivo sobre un film de PET, el plástico transparente de muchas películas. Encima de la tinta todavía húmeda se echa un polvo adhesivo, se cura con calor y, después, el film se prensa en caliente sobre la prenda. Al retirar el film, la imagen queda en la tela.
Las tintas son las de cuatricromía —cian, magenta, amarillo y negro— más una blanca. Epson, por ejemplo, las llama UltraChrome DF, y presentó su primera impresora DTF, la SureColor G6000, en enero de 2025. Para entonces la técnica ya corría. En 2022, Johnny Shell, de Keypoint Intelligence, escribía que el sector de la prenda decorada no había visto una adopción así en treinta años, y hablaba de sistemas improvisados, muchos sobre motores Epson modificados.
La impresora es solo una parte. La propia Epson recuerda que la duración de la estampa en la tela depende también del film y del polvo.
Paso a paso, del film a la prenda
- Impresión. La impresora imprime primero el color, con la imagen en espejo, y encima una capa de tinta blanca. Esa capa hace de base para que el color se vea sobre cualquier tela.
- Polvo. Sobre la tinta húmeda se reparte el polvo adhesivo.
- Curado. El film pasa por calor para fundir el polvo.
- Prensado. El film se coloca sobre la prenda y se prensa en caliente.
- Pelado. Se retira el film, en caliente o en frío. Depende del film: mira qué pide el tuyo antes de tirar de él.
Cómo se prensa, se pela y se cuida la prenda, en «DTF: prensar, pelar y cuidar la prenda».
Las cifras dependen del polvo, y dos fabricantes bastan para verlo. Madeira da para el suyo un grano de 80 a 170 micras, un curado entre 105 y 123 °C y un prensado entre 150 y 160 °C durante 10 a 15 segundos. Hexis da para su polvo de poliuretano un grano de 80 a 200 micras, una fusión a 130-140 °C durante 3 minutos y un prensado a 150 °C durante 12 segundos. Las dos fichas hablan del mismo paso y no dan el mismo número. Con otro polvo, mira su ficha, y haz una prueba antes de la tirada.
Lo que hay que preparar en el archivo
Lo general —resolución a tamaño final, perfiles, formatos— lo contamos en «Preparar el archivo». Para el DTF hay cinco cosas propias.
- El tamaño es el de la impresión. Monta el diseño al tamaño real con que va a quedar en la prenda.
- 300 ppp a ese tamaño. Si amplías la imagen, pierdes resolución: un archivo pensado para 300 ppp, ampliado al 150 %, se queda en 200 y puede quedarse corto. Agrandar una imagen en el ordenador no le añade detalle: solo estira los píxeles que ya tenía.
- PNG con transparencia. La tela no es un papel blanco: lo que no es imagen tiene que quedar transparente, no blanco. El JPEG no guarda transparencia, así que no sirve: el fondo se imprimiría como un recuadro. Comprueba además que la transparencia es real. Un fondo de cuadros guardado dentro de la imagen no es transparencia, y se imprime. Un PNG de 8 bits por canal es suficiente.
- El texto, legible a tamaño final. En un PNG el texto ya va rasterizado, así que no dependerá de ninguna fuente, pero sí del tamaño: comprueba que se lee. Si el taller admite PDF o vector, pregúntale cómo lo quiere; lo habitual será pasar el texto a trazados.
- Las líneas, con cuerpo. Una línea muy fina o una letra muy pequeña pueden romperse o desaparecer entre el blanco y el polvo. Engrosa los trazos antes de exportar. No tenemos una cifra mínima con fuente: pídesela a tu taller.
- ¿Y el espejo? La imagen se imprime invertida para quedar al derecho en la tela. No des la vuelta al archivo por tu cuenta: pregunta antes si lo hace el programa del taller.
El blanco, los bordes y las sombras
Aquí está el punto delicado del DTF. En muchas instalaciones, el programa de la impresora genera la capa de blanco a partir de la transparencia del archivo: donde hay imagen, pone blanco debajo; donde es transparente, no.
Eso tiene una consecuencia. Los bordes suaves, las sombras difuminadas y los píxeles a medio camino —ni del todo opacos ni del todo transparentes— reciben menos blanco. Sobre una tela oscura pueden verse como un halo gris alrededor del motivo.
Por eso, antes de mandar el archivo, revísalo al 200 % sobre un fondo negro, y otra vez sobre uno claro. Si ves restos del fondo pegados al contorno o un borde que se deshace, límpialo.
Limpiar sirve para lo que sobra. ¿Y si la sombra o el resplandor forman parte de la imagen? Entonces tienes dos caminos: quitarlos o convertirlos en un semitono de puntos sólidos. Es una vieja conocida: la trama resuelve con puntos enteros lo que la tinta no puede dar a medias. Las transparencias reciben un blanco incierto; un punto sólido recibe el suyo.
Todo esto no es un dato de fabricante, sino una práctica de taller. Quien te imprima te dirá cómo lo hace su máquina.
El color
El archivo va en RGB. No es una manía del taller: el PNG solo admite escala de grises y color RGB —con o sin transparencia, o con paleta indexada— y no tiene modo CMYK, según la especificación del W3C (tercera edición, 2025). La conversión a las tintas de la impresora, blanca incluida, la hace su programa.
Si el color es importante, pide al taller sus perfiles, mira la imagen con la prueba en pantalla y pide una prueba física sobre la misma tela. Lo que vale para el papel —el color de la pantalla no es el del soporte— vale todavía más para una tela: lo contamos en «Del RGB al CMYK».
Lo que certifican las etiquetas
Vas a ver dos sellos de OEKO-TEX, y no dicen lo mismo.
- ECO PASSPORT certifica productos químicos, colorantes y auxiliares para fabricar textil y cuero. Las tintas UltraChrome DF de Epson lo tienen, según Epson.
- STANDARD 100 certifica el textil analizado frente a más de mil sustancias, del hilo a la prenda terminada, con cada componente. El polvo DTF de Madeira lo tiene, según Madeira.
Hay dos cosas que conviene no dar por hechas. La primera: que un componente lleve el sello no significa que lo lleve la camiseta terminada. Un polvo certificado no certifica la prenda. La segunda: STANDARD 100 tiene cuatro clases según el uso, de los productos para bebés a la decoración, y el certificado dura un año. Si te importa, busca el número en la etiqueta y compruébalo en el OEKO-TEX Label Check.
Ninguno de los dos sellos sustituye a las fichas de seguridad de lo que manejas en el taller. Certifican lo que queda en el producto, no lo que respiras mientras trabajas.
Lo que dicen las fichas
Hemos leído dos fichas de seguridad enteras: la de un polvo adhesivo de poliuretano, de Hexis (2024), y la de la tinta blanca UltraChrome DF de Epson (2025). Son de esos productos concretos. Las del tuyo pueden decir otra cosa: pídelas y léelas.
El polvo. La ficha de Hexis no lo clasifica como peligroso según el reglamento europeo. Pero avisa de tres cosas:
- respirar mucho polvo puede irritar las vías respiratorias;
- el polvo fino en el aire puede formar mezclas combustibles, así que no hay que dejar que se acumule ni barrerlo en seco, sino humedecerlo o aspirarlo;
- el producto fundido quema.
Para el material fundido pide ventilación, con los vapores evacuados en el mismo punto donde se producen. Como protección, gafas herméticas, guantes resistentes al calor y a los productos químicos, y ropa de trabajo. Dice que con un uso conforme no se descompone; si se descompone, da monóxido y dióxido de carbono e hidrocarburos, y óxidos de nitrógeno en un incendio.
Ahora compáralo con Madeira. Su página de producto pide ventilar, porque pueden producirse humos peligrosos, y usar guantes, mascarilla y gafas. Pero dice que su polvo no es combustible ni explosivo, mientras que Hexis avisa de polvo combustible y dice que no hace falta protección respiratoria. Son productos distintos y documentos distintos. Por eso no sirve leer una ficha y dar por leídas las demás.
La tinta. La ficha de Epson no clasifica la tinta blanca como peligrosa. Lleva dióxido de titanio, y la propia ficha aclara que la clasificación como cancerígeno por inhalación que entonces existía se aplicaba solo a mezclas en polvo, no a una tinta líquida. Un mes después, en agosto de 2025, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmó la anulación de esa clasificación. La ficha pide evitar el contacto con la piel y los ojos, no respirar vapores ni nieblas y guardarla en un local bien ventilado. Eso sigue en pie.
La prensa. Trabaja en torno a los 150-170 °C, según el polvo. Quema, como cualquier plancha.
La ventilación. No la dejes para la prensa. La recomendación de salud laboral es controlar la exposición en el origen: extracción local donde está la impresora y donde se cura el polvo, además de una ventilación general adecuada del local.
Para llevar al taller
- Monta el diseño al tamaño real de la prenda.
- 300 ppp a ese tamaño; no amplíes después.
- PNG con transparencia real y en RGB, nunca JPEG.
- Revisa los bordes al 200 %, sobre negro y sobre claro, y limpia lo que no sea imagen.
- Convierte en semitono o quita las sombras difuminadas.
- Engrosa líneas y letra fina, y pregunta el mínimo de tu taller.
- No voltees el archivo sin preguntar quién hace el espejo.
- Pide al taller sus perfiles y una prueba sobre la misma tela.
- Mira en el film si se pela en caliente o en frío.
- Pide y lee las fichas de seguridad del polvo y de la tinta.
- Extracción donde se cura y se prensa, y guantes y gafas.
Para reflexionar
- El DTF no necesita pantalla, pero pide un archivo muy limpio. ¿Dónde está el oficio en una técnica así?
- Si una camiseta se puede imprimir de una en una, ¿qué cambia en la idea de edición que usamos con el papel?
Fuentes principales: Epson, SureColor G6000 y tintas UltraChrome DF; Johnny Shell, «Growing pains for direct-to-film technology», Keypoint Intelligence, 12-7-2022; Interempresas, 23-1-2025; Madeira, polvo Persona DTF; Hexis, ficha técnica «TPU POWDER», FTP.AUT.157A, 06-2024; OEKO-TEX, ECO PASSPORT y STANDARD 100; Wikipedia, «Direct-to-film printing»; W3C, Portable Network Graphics (PNG) Specification, 3.ª ed., 2025; material de DTF verificado por la asignatura de Materiales, Tecnología y Producción Gráfica de 2.º de Diseño Gráfico, Escuela de Arte José Nogué, 2026.
Fichas de seguridad y normativa: Hexis, «TPU POWDER», revisión del 6-10-2024; Epson, tinta UltraChrome DF blanca T57UA, revisión 6.0, 1-7-2025; Tribunal de Justicia de la Unión Europea, sentencia del 1-8-2025 sobre el dióxido de titanio, según el RIVM. Consultadas en noviembre de 2026.
